3/05/26

ASEGURANDO TU SALVACIÓN (PARTE 4)- PASTORA LUCIA DE ROMAN

En esta poderosa prédica inspirada por el Espíritu Santo, titulada “Asegurando tu salvación – Parte 5” por la Pastora Lucía de Román, se nos enseña que sí es posible abandonar o desechar la salvación. Aunque algunas corrientes aseguran que la salvación no se pierde e incluso dicen que solo algunos pocos son escogidos, la Palabra nos muestra que debemos comportarnos como hijos para permanecer en ella. Como dice Juan 15:6: “Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman”. Permanecer en Dios significa mantener una relación personal con Él. También se nos recuerda en Hebreos 12:14 que debemos buscar la paz con todos y la Santidad, sin la cual nadie verá al Señor, lo que nos muestra que hay condiciones para llegar a ver a Dios cara a cara. En Apocalipsis 22:19 se advierte que quien quite palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, de la santa ciudad y de lo que está escrito en él. En Lucas 8:13 se habla de aquellos que reciben la palabra con gozo, pero no tienen raíz; creen por un tiempo, pero en la tentación caen. Por eso es importante tener una fe firme y profunda. Sin embargo, también hay esperanza, porque en Lucas 19:10 se nos recuerda que el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido, y en 2 Pedro 3:9 vemos que Dios es paciente, no queriendo que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Además, 1 Juan 1:9 nos da una promesa hermosa: si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad. Aun así, debemos estar atentos, porque en 2 Pedro 2:20-21 se nos advierte que si después de haber conocido a Cristo volvemos a enredarnos en el mundo, nuestra condición puede ser peor que la primera; incluso habría sido mejor no haber conocido el camino de la justicia que apartarse de él. Por eso, debemos luchar por la vida eterna. La vida de Cristo no fue fácil, y la nuestra tampoco tiene por qué serlo. Finalmente, Romanos 10:13 nos recuerda que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo. Pase lo que pase, todo va a estar bien, si permanecemos en Dios.

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